
Pilar Pasanau
© Laura Carrau/FNOB
Superado el paso por las islas Canarias la flota del Gran Prix del Atlántico gana millas con rumbo a América. Una borrasca al norte de Azores ha favorecido la formación de unos alisios muy estables que permiten a los barcos avanzar rápidamente hacia la meta.
La flota del Gran Prix del Atlántico ha aprovechado muy bien, este fin de semana, los Alisios creados por una borrasca situada al norte de Azores. Sin grandes cambios en las posiciones de cabeza, los barcos avanzan rápidamente hacia la meta en República Dominicana.
Por delante, siguen con buen ritmo el Niob Sexto a 2.343 millas de la llegada (ayer ha cubierto 195 millas) y el Macaco a 2.420 millas. Ambos se mantienen distanciados en las dos primeras posiciones. El resto de la flota ya está, también, navegando con rumbo oeste. En toda la zona hay mar de fondo, con olas de tres metros en dirección favorable al avance de las embarcaciones, aunque ello no evita que los timoneles estén en alerta constante.
Esta situación, que requiere extrema atención, le ha jugado una mala pasada al Iberdec-GAES. La regatista Pilar Pasanau al navegar en solitario ha perdido varias posiciones en tiempo real a favor de quienes navegan con tripulación completa y pueden mantenerse mucho más tiempo a la caña, sin depender tanto del piloto automático.